miércoles, 3 de diciembre de 2014

Te tengo rabia | María Dolores Pradera

Debería estar muy triste
por esto que me sucede
yo te quiero, quiero y quiero
y no sé si tú me quieres

cuando dices sí, ....
cuando dices no, me espero
y aunque no me digas nada
tú eres imán y yo acero

si juntamos piel con piel
y fundimos nuestro aliento
no sé que es lo que tú sientes
pero yo, yo veo el cielo

te tengo rabia, tengo rabia
porque te quiero

yo quisiera vida mía
reírme de tus desdenes
a mi pulso echarle el freno
ponerle hielo a mis sienes

pero no puedo, no puedo
porque ya estoy sin remedio
no quería subir a verte
y ya ves donde me encuentro

acerquemos piel a piel
y fundamos nuestro aliento
para que por una vez
juntos veamos el cielo

te tengo rabia, tengo rabia
porque te quiero.

Te agradezco el consejo | María Dolores Pradera

Te agradezco el consejo
con toditita mi alma
es verdad lo que dices
pero que voy a hacer
si lo quiero con rabia
si me roba la calma
si yo sé que no es mío
que no es mío su querer

te agradezco el consejo
con toditita mi alma
que me vaya muy lejos
a tratar de olvidar
que me busque a otro
que de veras me quiera
me dices tantas cosas
que hasta me haces llorar

pero escucha mi hermano
si de veras me aprecias
nada digas de él
que lo pueda ofender
si me da sus caricias
si me roba la calma
aunque sé que me engaña
dime qué puedo hacer

te agradezco el consejo
con toditita mi alma
que me vaya muy lejos
a tratar de olvidar
que me busque a otro
que de veras me quiera
me dices tantas cosas
que hasta me haces llorar

te agradezco el consejo
con toditita mi alma.

Mil muertes | María Dolores Pradera

Cada vez que me engañabas me matabas
fueron tantas ocasiones
que pasé noches enteras
por tu amor desesperando

fueron tantos sin sabores
tan amargas decepciones
y después de tanto llanto
por tu amor sigo penando

yo quisiera que entendieras lo que siento
que no más llega la noche
y mi corazón se rompe
y por tu amor me estoy muriendo

y llevo como cuatrocientas muertas
y todas por mi mala suerte
y digo como pues voy a perderte
si vivo sólo por volver a verte

por volver a verte, por volver a verte
por volver a verte, por volver a verte
por volver a verte, aguanto mil muertes

yo quisiera que entendieras
lo que siento
que no más llega la noche
y mi corazón se rompe
y por tu amor me estoy muriendo

por volver a verte, por volver a verte
por volver a verte, por volver a verte
por volver a verte, aguanto mil muertes.

lunes, 2 de septiembre de 2013

OCD

La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza se silenció
Todos los ticks, las imágenes constantes desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados.
Inclusive en la cama estoy pensando:
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios.
O la pestaña en su mejilla–
La pestaña en su mejilla–
La pestaña en su mejilla.
Sabía que debía hablar con ella
La invité a salir seis veces en treinta segundos.
Ella dijo que sí después de la tercera,
pero ninguna de las veces que pregunté se sintió bien así que tenía que seguir haciéndolo.
En nuestra primera cita,
pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pasé comiéndola o hablando con ella.
Pero le encantó.
Le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles.
Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque había muchas grietas en la banqueta.
Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura,
como si nadie nos fuera a robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces,
Yo siempre veía su boca cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba–
Cuando hablaba;
Cuando me dijo que me amaba, su boca se curveaba hacia arriba en los bordes.
En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y
prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y
prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y
prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y
prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y
prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas.
Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella.
Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme y ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo.
Cuando me detenía en las grietas de la banqueta ella seguía caminando.
Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta.
Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo.
La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.
Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; que todo esto fue un error,
pero… ¡¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!
El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no.
No puedo–
No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella.
Usualmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel.
Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches.
Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.
Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante.
Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte.
En cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla las velas–
cómo sopla…
Ahora sólo pienso en quién más está besándola.
No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­– ¡No le importa si es perfecto!
La quiero de regreso tanto que…
Dejo la puerta sin cerrar.
Dejo las luces prendidas.
Neil Hilborn

viernes, 22 de febrero de 2013

Diarios de Alejandra: 2 de Febrero de 1959

Diarios de Alejandra: 2 de Febrero de 1959:
Duermo mal. Algo me urge y al mismo tiempo algo me estanca. Ganas de lanzarme y de quedarme clavada. Interés e indiferencia. He temido la locura. Estoy también segura —o calmada— respecto de mi fortaleza mental. Pensé en el amor. Esperanza y desesperanza. Superficial y profunda. Ángel y demonio. Genio e idiotez. No puedo morirme, me disperso, me ilusiono, me desespero. Estoy y no estoy en el mundo. Quiero y no quiero. Pensé mucho tiempo en el escribir y quiero aprender. Presiento un lenguaje mío, un estilo que no se dio nunca, porque será mío. A la casa de él, entonces. Quiero escribir en prosa. Hoy llamé a O. Me alteró su voz. No quiero analizarme. Mi única salvación es comenzar a pensar, es decir, interesarme por objetos concretos. Basta de absolutos, basta de la nada.
No creo aún en mi muerte. Por eso soy una niña.
Mi imagen de la felicidad es un dedicarse al estudio, un escribir. Y amar. No puedo amar. No amo a nadie. Pero lo quisiera. Quiero amar a un hombre. Creo que no será posible debido a mi imposibilidad de amar. 1) No veo a los otros sino que me reflejo en ellos, recojo en ellos mi imagen. 2) Sólo me siento a mí, es decir, a mi [tachado]. 3) Ningún ser me da la medida del misterio que yo busco desesperadamente. Y cuando siento ese misterio es porque ese ser me niega (caso O. cuando lo conocí). Hay otros motivos: mis complejos de inferioridad: creer que nadie se hará cargo de mí por el amor. Esto es erróneo. Podría ser un amor equivalente en el que nadie se hace cargo de nadie sino que hay dos compañeros, dos que se aman y se sostienen mutuamente. Pero mi infantilismo, mi horrible anhelo de padres, mi deseo de ampararme en otro y que me ame como a una niña enferma. Por otra parte, soy tan ficticia que mi aspecto desmiente cualquier deseo mío de protección. Nadie como yo tiene una apariencia tan sólida y fuerte.

Diarios de Alejandra: Domingo 2 de Febrero de 1958

Diarios de Alejandra: Domingo 2 de Febrero de 1958:

Soledad y silencio. He pensado en la felicidad de dedicarme enteramente a la literatura, sin otros cuidados sino escribir y estudiar. Es necesario recuperar el tiempo perdido. Sé que esta felicidad está a mi alcance y que no depende de mi voluntad, pues entonces ya no sería felicidad sino solamente trabajo. Sólo necesito creer con todo mi ser, creer obsesiva y lúcidamente. Y también olvidarme de todos. Pero sobre todo continuar sosteniéndome en la durísima tarea de no pensar en «el amor imposible», causa de todos mis males. Esto es lo más difícil. Y particularmente para mí, que no me llegan compensaciones externas que pudieran impulsarme a sustituir al objeto amado. Pero sé que mi única posibilidad de salvación consiste en aceptar con naturalidad esta carencia afectiva.

Mi única posibilidad de salvación, sí. Ahora comprendo absolutamente que jamás mi amor se verá correspondido, que hasta hoy me sustentaba alguna esperanza absurda e infantil, sin fundamento alguno en la realidad. Pero hoy, recordando el ayer, recobrando palabras y sucesos que dormían debajo de mi memoria he tomado conciencia de la futilidad de mi espera. Ahora bien, resta la locura o la muerte, porque yo comprendo que sólo por mi amor vivo, que sólo él me enlaza a la vida. Y tal vez no quisiera que fuese así, si bien reconozco que a ello debo mis horas más intensas, más fecundas emocionalmente, las que no poco hicieron por mis poemas. A mi amor debo casi todos mis estados de exaltación. Pero también es útil saber que el hombre que los produjo es absolutamente «inocente» de mis procesos, que su actitud fue siempre pasiva, que, en suma, no tiene «culpa» alguna de lo que me acontece, así como el desierto no es culpable de los que mueren sedientos. De cualquier modo, comprendo que es necesario estrangular todo atisbo de esperanza y aceptar la idea de que jamás seré amada por la persona que he elegido. Podría agregar que no la he elegido sino que me ha sido impuesta, podría repetir los viejos argumentos científicos respecto de los orígenes de mi sentimiento amoroso. Pero es como en la poesía. Palabras, palabras... El amor es otra cosa. Y no me importa que maltraten el mío ni que lo castiguen con la indiferencia más extrema. Yo sé que es real, yo sé que existe y me duele más que mi vida, o igual, porque es mi vida. Lo mismo que la poesía. ¿En que la desmedra el análisis o la disección? Está, y es lo único importante. Pero ahora, sobre materiales rotos y roídos, entre el caos y la angustia, trataré de reconstruirme. Sobre tanto dolor, sobre tantas ganas de morir y de no sufrir más el peso de este amor, he de reconstruirme. Con humildad y silencio.

Este yacer anegada en mí misma, este no perderme jamás de vista —aun en la enajenación— ¿a qué obedece? A que no encuentro nada que sea más importante que yo. Sólo me entero de las cosas cuando me golpean. Así, gracias al silencio de Orestes, he pensado por vez primera en él. Cosa que jamás hice cuando deliraba de amor por mí. Esta manera de ser me hace perder y ganar. Perder en cuanto a que me encadena, me impide enfrentar el mundo, y más aún, me deja a merced del mundo. Pero, por otra parte, en el reverso del mundo, donde yo estoy, se ven muchas cosas vedadas para los otros. A propósito de mi incomunicación estuve pensando en la posibilidad de enloquecer, posibilidad que me aterroriza. Pero estoy demasiado cansada como para inquietarme «activamente». Pensándolo bien, ¿no será demasiado tarde para reconstruirme? ¿No habré perdido definitivamente?

Diarios de Alejandra: Martes Diciembre de 1957

Diarios de Alejandra: Martes Diciembre de 1957:
La mañana para llorar. La noche para desear. La tarde para jugar a la vida.
¿Renace la alegría? No. Es el amor que encendió un fuego cerca de mi corazón.
En mi amor todo es pérdida. Pero he aquí mis ojos lucientes como perros rabiosos. He aquí mis manos dulces como la lluvia. En mi amor todo es pérdida. (Hoy y siempre, recordarlo. Hoy y siempre.)

Diarios de Alejandra: Sábado 23 de Noviembre de 1957

Diarios de Alejandra: Sábado 23 de Noviembre de 1957:
Ni buen fuego ni mal hielo. Sólo un vacío, roído por la fatiga y por la espera.
Soñé que todos me abandonaban.
Sólo tú. Flores perseguidas por monstruos nacidos del barro. Sólo tú. En el triste lamentar de la tarde cuando lágrimas en mis manos me anuncian que vivo.
Hay olor a viejas melodías. Sábado tristísimo. Quisiera querer. Deseo deseos. He aquí un problema más, tal vez el esencial, recién ahora afluido a la conciencia.

Y por todas partes la vieja carencia. Una melodía suavísima, tierna hasta el llanto. Una melodía que impulsa a tirarse al suelo y comenzar a llorar hasta la muerte de la eternidad. Por todas partes una herida inmemorial, una insatisfacción angélica, algo con plumas y con espumas, algo sin palabras, anterior a la palabra.

Diarios de Alejandra: Lunes 28 de Octubre de 1957

Diarios de Alejandra: Lunes 28 de Octubre de 1957: Ella no eligió aún la vida. Ella se lanza hacia la puerta de la vida y hacia la puerta de la muerte, sin querer golpear en ninguna de las do...

sábado, 1 de septiembre de 2012

EL DERECHO AL DELIRIO por Eduardo Galeano




¿Qué tal si deliramos por un ratito? ¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?

El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor;

El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la plancha o el lavarropas;

Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajarán para vivir;

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar;

Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido, seremos capaces de vivir cada como si fuera el primero y, cada noche como si fuera la última.

domingo, 29 de julio de 2012

Pozo de Arena - María Dolores Pradera


Si pudiera arrancarte de mí
Si lo que tú hicieras ya no me doliera
¿Qué iba a ser de estos ojos sin llanto?
¿De este amor sin herida?
¿De mis besos sin ti?

Si pudiera arrancarte de mí
Si una tregua nos diera el destino
Los minutos serían como siglos
Al no verte y tenerte
Ángel de mi vida y de mi muerte

Este pozo profundo de arena
Donde en las noches no más las estrellas
Nos visitan y alumbran el pozo
El pozo salvaje de nuestra pasión

Este pozo profundo de arena
De donde nunca podremos salir
Sólo yo, solo yo y tú sabemos
Que esto que hacemos, mi vida
En cada beso es nacer y morir
¡Ay, si pudiera arrancarte de mí!

viernes, 14 de octubre de 2011

Escondite y entrega.

El amor está escondido,
espiando desde detrás del muro
de odio más próximo,
traumatizado, adolorido;
pero loco por saltar el muro
con todo y alambrada de rabia
para entregarse por completo,
entregarse como entonces,
entregarse como antes;
para entregarse.

15/vii/??

martes, 30 de agosto de 2011

Otro Mundo es Posible

‎"La utopía es la verdad de mañana. Las utopias no son más que verdades prematuras. Y la verdad prematura es que el mundo lo vamos a cambiar."

Los Amos del Mundo



La Estrategia de Simbad

Segunda entrega de la serie de documentales de Voces contra la Globalización. En este trabajo se analizan distintas consecuencias sociales del proceso de mundialización. Toma como título la figura de Simbad, haciendo manifiestas las semejanzas de este personaje empobrecido que abandona su Bagdad natal y emprende un viaje a China en busca de fortuna.Además, el documental también trata otros efectos derivados de la globalización como son la precariedad laboral, la deslocalización de empresas, la esclavitud, el trabajo infantil...




Un mundo DeSigGual

Cuarto capítulo de la serie: La tragedia del hambre, pobreza dentro del mundo rico, África se desangra, binomio pobreza-enfermedad, las patentes sobre vacunas y medicamentos, el robo de la deuda externa, los subsidios a la exportación, soberanía alimentaria, publicidad y consumo.
Intervienen por este orden: Ziegler, Ramonet, Negri, Wenders, Nair, Galeano, Goodman, Held, Pérez-Esquivel, Taibo, Jiménez, Mayor-Zaragoza, Agnoletto, Lozano, Aguilar, Carreras, George, Alonso, Chao, Bové, Fariñas, Sartori, Botey, Saramago, Zerzan.











La Larga Noche de los 500 Años

Sexto trabajo del ciclo Voces contra la globalización. Otro mundo es posible. Tomando como título aquel movimiento que el Subcomandante Marcos fraguó desde la selva Lacandona y tomó forma el primero de enero de 1994 con la toma de San Cristóbal de las Casas, misma fecha de la firma del tratado de libre comercio entre México y EEUU.
El documental nos muestra no sólo el zapatismo, sino todo el movimiento indigenista que se hace oír al sentirse borrados de un sistema impuesto. Una auténtica insurgencia de los pueblos.
También nos adentra en los problemas ocasionados por la privatización de los recursos, no solo del gas y el petróleo, sino de recursos de tan primera necesidad como es el agua; o la amenaza, casi llegada de la sinrazón de las patentes, ¿es posible que una planta, una creación de la naturaleza, algo que ha estado siempre allí, se pueda privatizar y privar al resto de la humanidad a disfrutar de lo que pueda ofrecer?.
Nos pasearemos también con temas tocados en anteriores documentales como es el tema de los subsidios, el dumping y la progresiva ruptura del papel regulador del Estado dejando tanto a personas como a los recursos en manos de compañías privadas en busca de acrecentar sus beneficios demostrando una mentalidad maquiavélica para conseguir sus intereses.





El Siglo de la Gente

Última entrega de la serie Voces contra la globalización. Otro Mundo es posible. En este capítulo se trata el tema del movimiento de todas esas persónas anónimas que alzan su voz en contra del sistema capitalista establecido.
En el documental se puede observar esa fuerza ideológica contestataria al sistema neoliberal que Fukuyama consideró extinguida. Una fuerza que se hace oír en el Foro de Porto Alegre, en el Foro Social de las Américas, en Génova, en Praga, en Gotemburgo... Un "nuevo despertar de los pueblos" en palabras de Esquivel, que forma un heterogéneo enjambre que alza la voz pidiendo un cambio.

jueves, 11 de agosto de 2011

Yo, etcétera | Susan Sontag



"[...] últimamente encontraba menos tiempo para hacer las cosas: asistir al curso de aikido, preparar una comida, telefonear a los niños, tener aventuras amorosas. Pero para fantasear parecía tene todo el tiempo del mundo: horas, días íntegros."

"Esta ciudad no es una jungla ni la luna ni el Grand Hotel. Es perspectiva lejaja: una mancha cósmica, un conglomerado de energías que se desangran. Vista desde cerca, es un circuito impreso bastante legible, un laberinto transistorizado de rastros malditos, un banco de datos para grabaciones de voces asmáticas. Sólo algunas ciudadanos tienen derecho a ser amplificados y a hacerse audibles."

"No es necesario que espere el reparto del pastel en el cielo después de la muerte. Si quiere el pastel ahora, untado con nada vea y escuche al reverendo Ike por TV y en persona."

"Es un placer compartir los recuerdo. Todo lo recordado es querido, cariñoso, conmovedor, precioso. Por lo menos el pasado es seguro... aunque entonces no lo supiéramos. Ahora lo sabemos. Porque pertenece al pasado; porque hemos sobrevivido."

"Exhorto, interfiero, me impaciento. Por amor de Dios, no es tan difícil vivir. Uno de los consejos que dispenso es: No sufras el dolor futuro."

"Por tanto, que mi cuerpo sea incinerado y que mis restos sean esparcidos entre las cenizas de cigarrillos contiguas a las patatas que dejan sin comer (porque están a dieta) en el plato de la cena."

"He descubierto que estoy cansado de ser persona. No sólo cansado de ser la persona que era, sino cualquier persona. Me gusta Contemplar a las gentes, pero no conversar con ellas, tratar con ellas, complacerlas u ofenderlas. [...] Estoy cansado. Me gustaría ser una montana, un árbol, una piedra. Si he de continuar siendo una persona, la vida de la escoria solitaria es la única tolerable."
"Amor significa engordar, piensa Jekyll. Y amar significa adelgazar mucho, mucho.
      Jekyll siente que se le escurre la energía. Entonces esto también es amar. Este escurrimiento lento pero incesante, esta sensación de yacer con las venas abiertas en una bañera llena de agua caliente."
"Utterson declara que es un derroche de energía preocuparse por la guerra, que la insensatez humana perdurará etemamente; que, puesto que la mayoría de las personas son idiotas que duermen durante toda la vida, el único deber de los pocos que luchan por despertar consiste en cultivarse a sí mismos. Para tratar la melancolía generada por la meditación sobre la guerra Utterson recomienda varios ejercicios vehementes, espirituales y físicos, y una relectura del capítulo 109 de El extraño caso de Caín y Abel. Jekyll resuelve que está harto de esforzarse por afinar el dolorido instrumento de su personalidad, y también decide que aunque no pueda ser Hyde, todavía puede buscar su ayuda."

martes, 2 de agosto de 2011

Palabras y voluntades

Pero las palabras nos gobiernan. (La literatura nos revela lo que les sucede a las palabras.)

Yo, etcétera
Susan Sontag 

viernes, 8 de abril de 2011

Convencionalismos

‎"El mundo parece siempre premiar la conformidad. Cada época tiene su límite oficial sobre lo que es real, lo que es bueno y lo que es malo. El ideal es un plato hecho de deshonestidad, ignorancia y cobardía servido cada noche con un aspecto serio y un aire de la más alta integridad por los noticieros de televisión. La literatura también está preparada para unirse a ello. Su tribu está tratando siempre de reformarte y de enseñarte sus modales. El poeta es ese niño que, de pie en la esquina, con la espalda vuelta a sus compañeros, piensa que está en el paraíso"


Charles Simic, El lío de la poesía

domingo, 13 de febrero de 2011

Mis Flores Negras - Julio Florez

Oye: bajo las ruinas de mis pasiones,             
y en el fondo de esta alma que ya no alegras,
entre polvos de ensueños y de ilusiones
yacen entumecidas mis flores negras.             
            
Ellas son el recuerdo de aquellas horas
en que presa en mis brazos te adormecías,
mientras yo suspiraba por las auroras
de tus ojos, auroras que no eran mías.
            
Ellas son mis dolores, capullos hechos;
los intensos dolores que en mis entrañas
sepultan sus raíces, cual los helechos
en las húmedas grietas de las montañas.
            
Ellas son tus desdenes y tus reproches
ocultos en esta alma que ya no alegras;
son, por eso, tan negras como las noches
de los gélidos polos, mis flores negras.
            
Guarda, pues, este triste, débil manojo,
que te ofrezco de aquellas flores sombrías;
guárdalo, nada temas, es un despojo
del jardín de mis hondas melancolías.    

miércoles, 2 de febrero de 2011

Izquierdas y Derechas

"- No sé los demás. Yo sigo siendo de izquierdas. Las derechas tienden a pensar que el desgraciado, el pobre o el criminal es el único culpable de su condición, mientras que las izquierdas nos sentimos pobres, criminales o explotados con ellos. Esas dos emociones te llevan a ser de derechas o de izquierdas."
Edgar Morin